lunes 19 de septiembre de 2011

LO QUE DEBES SABER PARA SER UN POETA




todo lo que puedas sobre los animales como personas. los nombres de árboles y flores y malas hierbas. nombres de estrellas, y los movimientos de los planetas

y la luna.



tus seis sentidos, con una mente alerta y elegante.

por lo menos una clase de magia tradicional:
adivinación , astrología, el libro de los cambios, el tarot;

sueños
los demonios ilusorios y los resplandecientes dioses ilusorios;

besar el culo del diablo y comer mierda;
joder con su verga peluda y rijosa
joder con la bruja,

y con los a´ángeles celestiales

y las doncellas perfumadas y doradas--



y luego amar lo humano: esposas y amigos.

juegos infantiles, historietas, goma de mascar,
y lo extraño de la televisión y los anuncios.

trabajar, largas horas áridas de trabajo insípido y aceptado
y vivido y amado finalmente.

Agotamiento,

hambre, descanso.


la libertad loca de la danza, éxtasis

el peligro real.

la apuesta

.

el borde de la muerte.


(GARY SNYDER)

10 comentarios:

Alguien Cualquiera dijo...

Muy, muy bueno! ;)

Saludos Nat!!!

ana dijo...

hace ya un año, hermosa
¿te acordás?

Noelia Palma dijo...

Naty
no lo conocía!
me encanta, y lo voy a investigar...
besotes

Natalia dijo...

Hernán: sí, sin duda!

Ana: claro que me acuerdo! (en el festi de poesía, al que no voya poder ir este año)

Noe: me alegra que te guste
a investigar!
un beso!!!

ALA_STRANGE dijo...

entonces nunca podré ser poeta

:)

Javier F. Noya dijo...

Un formulario difícil, bukowskiano y dulcemente riguroso, una belleza de poema en resumen. Gracias por acercarlo. Besos.

Alguien Cualquiera dijo...

No publicas mas? extraño tus entradas y tus palabras en comentarios. Saludos Nat! espero estes bien :)
un abrazo!

Natalia dijo...

jaja, ya se viene una entrada, me tomé unas mini-vacaciones del blog...
Gracias Hernán!

Luis dijo...

Felicitaciones por este blog tan hermoso y tan bien realizado!

Natalia dijo...

gracias Luis! y bienvenido!

RENACIENDO CON EL TIEMPO EN SU INTERIOR... “Son las decisiones y no las circunstancias, las que determinan nuestro propio destino” (DAISAKU IKEDA)