viernes, 1 de abril de 2011
Para decirlo de alguna manera
Removemos arenas por el fondo Un pez escapa un pez cimbreante y fúlgido Y huidizo se escapa pero aletea próximo Rozando un alga de oro. El agua envuelve pesa ahoga enardece O sepulta. Una ola levanta oscuramente Su delgada carrera fulgurante. De pronto se retira. Algo se ahoga Algo va centellea fuga se hunde Reaparece. Un látigo de sombra Pega pasa retorna pega aún Se enrosca al cuello al pecho a la cintura Suena lánguido y limpio y acaricia. Pasa y pega. Pega y sombrea lento Y un sordo sol amargo rueda al fondo. Entre cosas oscuras entre líquenes Entre formas babosas y vibrantes Un golpe y un susurro un golpe y un susurro Que se apaga se borra. Un golpe y un susurro. Una luna blandísima sube chorreando sombra Sube blanda se muere Y una nube caliente se derrumba en lo oscuro. Una brasa liviana se debate en el agua Lanza una pobre llama un dardo vacilante Una lengua triunfal Un tronco espléndido. Una nube de cieno fosforece. Y toda el agua roja Alienta muge lanza una vena violenta Un rayo de oro Y el mar entero silencioso espera Se repliega y espera Estalla suavemente.
(IDEA VILARIÑO)
(IDEA VILARIÑO)
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RENACIENDO CON EL TIEMPO EN SU INTERIOR... “Son las decisiones y no las circunstancias, las que determinan nuestro propio destino” (DAISAKU IKEDA)




2 comentarios:
El mar siempre espera, es cierto. Agua roja, o negra. Bello poema. Gracias por compartirlo. Besos.
el mar siempre espera, es verdad
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