miércoles, 15 de abril de 2009

Sylvia Plath




Bueno, tengo que hacer traducciones al español de poemas de Sylvia Plath, y yo elegí "Lady Lazarus", un poema que me gusta mucho.


Lady Lazarus

I have done it again.
One year in every ten
I manage it----

A sort of walking miracle, my skin
Bright as a Nazi lampshade,
My right foot

A paperweight,
My face a featureless, fine
Jew linen.

Peel off the napkin
0 my enemy.
Do I terrify?----

The nose, the eye pits, the full set of teeth?
The sour breath
Will vanish in a day.

Soon, soon the flesh
The grave cave ate will be
At home on me

And I a smiling woman.
I am only thirty.
And like the cat I have nine times to die.

This is Number Three.
What a trash
To annihilate each decade.

What a million filaments.
The peanut-crunching crowd
Shoves in to see

Them unwrap me hand and foot
The big strip tease.
Gentlemen, ladies

These are my hands
My knees.
I may be skin and bone,

Nevertheless, I am the same, identical woman.
The first time it happened I was ten.
It was an accident.

The second time I meant
To last it out and not come back at all.
I rocked shut

As a seashell.
They had to call and call
And pick the worms off me like sticky pearls.

Dying
Is an art, like everything else,
I do it exceptionally well.

I do it so it feels like hell.
I do it so it feels real.
I guess you could say I've a call.

It's easy enough to do it in a cell.
It's easy enough to do it and stay put.
It's the theatrical

Comeback in broad day
To the same place, the same face, the same brute
Amused shout:

'A miracle!'
That knocks me out.
There is a charge

For the eyeing of my scars, there is a charge
For the hearing of my heart----
It really goes.

And there is a charge, a very large charge
For a word or a touch
Or a bit of blood

Or a piece of my hair or my clothes.
So, so, Herr Doktor.
So, Herr Enemy.

I am your opus,
I am your valuable,
The pure gold baby

That melts to a shriek.
I turn and burn.
Do not think I underestimate your great concern.

Ash, ash ---
You poke and stir.
Flesh, bone, there is nothing there----

A cake of soap,
A wedding ring,
A gold filling.

Herr God, Herr Lucifer
Beware
Beware.

Out of the ash
I rise with my red hair
And I eat men like air.

Sylvia Plath



Toda la obra poética de Plath y de otros poetas, en: http://www.poemhunter.com
Están en inglés)
Ahora, una traducción (no propia) de “Lady Lazarus”—yo tengo que hacer una traducción propia de este poema para la monografía de “Poesía y traducción”, un Seminario de Delfina Muschietti (lo cursé en el 2005, si no doy la monografía este año, se me vence!!!)


Lady Lazarus

Lo logré otra vez,
Me las arreglo —
Una vez cada diez años.
Especie de fantasmal milagro, mi piel
Brillante como una pantalla nazi,
Mi diestro pie
Es un pisapapel,
Mi rostro un fino lienzo
Judío y sin rasgos.
Descascara la envoltura
Oh, mi enemigo,
¿Aterro acaso? —
¿La nariz, las cuencas vacías, los dientes?
El apestoso aliento
Se desvanecerá en un día.
Pronto, muy pronto, la carne
Que la tumba devoró
Se sentirá bien en mí
Y yo una mujer que sonríe.
Tengo sólo treinta años.
Y como gato he de morir nueve veces.
Esta es la Número Tres.
Qué desperdicio
Eso de aniquilarse cada década.
Qué millón de filamentos.
La multitud mascando maní se agolpa
Para verlos.
Cómo me desenvuelven la mano, el pie —
El gran desnudamiento.
Damas y caballeros.
Estas son mis manos
Mis rodillas.
Soy tal vez huesos y pellejo.
Sin embargo, soy la misma, idéntica mujer.
La primera vez que sucedió tenía diez.
Fue un accidente.
La segunda vez pretendí
Superarme y no regresar jamás.
Oscilé callada.
Como una concha marina.
Tenían que llamar y llamar
Recoger mis gusanos como perlas pegajosas/
Morir
Es un arte, como cualquier otra cosa.
Yo lo hago excepcionalmente bien.
Lo hago para sentirme hasta las heces.
Lo ejecuto para sentirlo real.
Podemos decir que poseo el don.
Es bastante fácil hacerlo en una celda.
Muy fácil hacerlo y no perder las formas.
Es el mismo
Retorno teatral a pleno día
Al mismo lugar, mismo rostro, grito brutal
Y divertido:
'Milagro!'
Que me liquida.
Luego una carga a fondo
Para ojear mis cicatrices, y otra
Para escucharme el corazón –
De verdad sigue latiendo.
Y hay otra y otra arremetida grande
Por una palabra, por tocar
O por un poquito de sangre
O por unos cabellos o por mi ropa.
Bien, bien, está bien HerrDoktor.
Bien. Herr Enemigo.
Yo soy vuestra obra maestra,
Su pieza de valor,
La bebe de oro puro
Que se disuelve con un chillido.
Me doy vuelta y ardo.
No creas que no valoro tu gran cuidado.
Ceniza, ceniza —
Ustedes atizan, remueven.
Carne, hueso, nada queda 00
Una barra de jabón,
Una alianza de bodas.
Un empaste de oro.
Herr Dios, Herr Lucifer
Cuidado.
Cuidado.
Desde las cenizas me levanto
Con mi cabello rojo
Y devoro hombres como el aire.

(traducción de Gloria Almendáriz)
Web site: http://personal.telefonica.terra.es/web/poesiainfantil/poeplath.htm#3

6 comentarios:

Anónimo dijo...

desde luego esa antitesis poemaria de existencia post edad de Sylvia sin el padre con el padre Nazi
la tormenta catatonica del filtro de piel suspendida en la mampara
llenda de decoraciones pragmaticas
y azules
Pero Plath continua insite en su devenir con la piernas rotas del padre e implora con placer
Lacera con daño con sus uñas
con sus escritos a los 19 años
o algo por el estilo


(LA CHANCHA)

Natalia Petronacci/ Natalia Perz dijo...

sí Darío, incluso creaste de ese comentario un poema en "lenguaje rebolliano" ¿cómo están los cerdos???

Trimalciónida dijo...

hola nati, no leo el poema de plath porque estoy falta de tiempo, pero me recuerda que hay algo que todavia tengo pendiente (y vence en diciembre!) espero que pronto nos veamos! besos

Anónimo dijo...

digamos un mensaje CHANCHIANO un buscador e instigador con cosas desde dentro del pensamamiento influido por su prpia estupidez

LA CHANCHA

Anónimo dijo...

lachancha tiene nuevo blog anotad
pecadores a me olvidaba humanos

lahermandadporzina.blogspot.com

y un novo mail

lachancha1971@gmail

SALUDOS

Anónimo dijo...

gracias la hermandadporzina
agradece vuestro interes hacia
nuestra obra

saludos

RENACIENDO CON EL TIEMPO EN SU INTERIOR... “Son las decisiones y no las circunstancias, las que determinan nuestro propio destino” (DAISAKU IKEDA)